En la Iglesia de la Merced, en Murcia, encontramos a Nuestra Señora de los Remedios.
Cuenta la leyenda que una murciana muy guapa le hizo prometer ante la Virgen a su novio, que se casaría con ella. El muchacho tuvo que partir a la guerra (no sabemos a cual... pero eso ahora no importa) y cuando regresó no se acordaba de la promesa.
Ella muy ofendida le llevó frente a la virgen para ver si así se le aclaraba la memoria. Nada, el chaval decía que no se acordaba y que no había prometido nada.
Tal cabreo cogió la Virgen que inclinó la cabeza en favor de la muchacha y dejando al mozo «blanco» de estupor. Desde entonces se la conoce como la Virgen del «cuello tuerto».

_ByN.jpg)