En la localidad de Pinos del Valle en Granada encontramos una ermita dedicada al Santo Cristo del Zapato con una imagen de Cristo vestido de sacerdote y con un zapato en el pie izquierdo. Según la leyenda el otro zapato, que era de oro ya que se lo habían puesto su devotos tras una colecta, el Santo Cristo se lo sacó y se lo dio a una viuda pobre que necesitaba alimentar a sus hijos.
La historia es bonita, pero imaginar a Cristo regalando zapatos... mmm... Y de todas formas, ¡podían haberle puesto otro nombre al Cristo!, digo yo.