¿No podían haber buscado otro nombre para ponerle a este pueblo?
Puede que sea un buen lugar para buscar alivio, para dejar atrás las penas, para consolarse, pero la verdad es que el nombre no anima demasiado...
Antiguamente este pueblo se llamaba Villanueva de Franco y fue construido en 1949 por orden del entonces dictador. Al llegar la democracia cambió su nombre a Consolación por su cercanía con la parroquia de la Asunción en Valdepeñas, que alberga la talla de la virgen bajo su advocación de Consolación.
Menos mal que la parroquia no albergaba la imagen de la "Virgen de la O" porque lo habrían tenido más difícil para ponerle nombre al pueblo: ”O”.