Curiosos, pero poco poéticos los nombres de estos dos pueblos de León.
Cuentan que se nombraron así porque en una batalla entre moros y cristianos en la que hubo muchos muertos la zona quedó llena de cadáveres y, con el tiempo, en el terreno empezaron a aparecer calaveras.

¿Y esa es razón suficiente para ponerle nombre a un pueblo?